leche de almendras hecha en casa

Cómo hacer leche de almendras en casa

Vamos a darte algunos consejitos prácticos y muy útiles para que empieces a hacer tu leche de almendras en casa y/o perfecciones tu técnica, teniendo en cuenta algunos aspectos que tal vez pasan desapercibidos. De las primeras cosas que vemos cuando tomamos la decisión de hacer la leche en casa, es que vamos a la tienda, compramos un paquete de almendras y nos damos cuenta que son, con mucha frecuencia, del mismo precio o incluso más costosas que la leche de almendras ya preparada; entonces, en ese orden de ideas, ¿para qué hacerla en casa si al sumar los demás ingredientes, me va a salir más costosa? Te preguntas en ese momento y la verdad es que existen algunos factores que, si bien no están relacionados con el precio, te van a demostrar porque hacerla tú mismo es una opción genial. 


Cuando optas por prepararla en lugar de comprarla, primero que todo, controlas sus ingredientes y sabes que cosas vas a consumir, evitando el uso de conservantes y/o espesantes, además, si a eso le sumas que puedes comprar las almendras orgánicas y /o a granel, agregas un impacto positivo al planeta. Otro factor es el sabor; cuando pruebes esta bebida recién preparada vas a comprobar que no se compara con las que vienen preparadas y por último te queda una harina de almendras que puedes usar para brownies o tortas, así que no desperdicias nada. 


1.  Es preciso mencionar, que la preparación casera requiere de planeación. Es super importante que tus almendras pasen 12 horas en remojo antes de licuarlas. La razón para hacerlo es que las almendras brindarán más cremosidad a la bebida, se trituran mucho más fácil por lo que generan menos pulpa y además liberan enzimas y el sabor amargo durante el proceso de remojo. Hay quienes optan por sumergirlas en agua caliente, pero la verdad es que el resultado no es el mismo. 


2.  Consideremos ahora su sabor, aunque la preparación simple y sencilla habla de sólo agua y almendras, puedes mejorarlo incluyendo unas gotitas de esencia de vainilla, canela molida una pizca de sal y un poquito de Stevia. 


3.  Los materiales que necesitas para prepararla no son para nada especializados. Necesitas tu licuadora y un colador. La licuadora que tienes en casa funciona, no necesitas una especial de 6 o más cuchillas con mayor potencia ni nada de eso. Si dejaste tus almendras en remojo, se dejarán procesar en cualquier licuadora. El colador tampoco tiene que ser algo del otro mundo; con uno de algodón funciona perfecto. 


4.  Respecto a la duración, una vez la empaques, te puede durar de tres a cinco días, para lo cual te recomiendo que la guardes en la parte interior de la nevera, es decir, no la ubiques en la puerta, de esta forma garantizas que se mantenga a la misma temperatura mientras la consumes. 


5.  Si la leche se separa, no creas que es un signo de que se echó a perder porque no es así. Es normal y natural que los ingredientes tiendan a separarse, lo único que debes hacer es agitarla antes de consumirla. Cuando una leche está dañada, su sabor es un poco agrio, se empieza a volver más espesa e incluso puede llegar a tener un mal olor, con lo cual la separación no es una mala señal. 


6.  Con la intención de evitar que leche se dañe, hay quienes optan por congelarla. Respecto a este punto, te recomiendo hacerlo cuando usas la bebida para recetas: tortas, pancakes, batidos y cosas así. Para ello, puedes congelar la leche en una bandeja de cubitos de hielo y de esta manera racionarla fácilmente para tus comidas. Es preferible que no congeles la leche si piensas tomarla directamente ya que, el sabor de leche descongelada es muy diferente y la verdad ya no es tan rico. 

 

Estos son los consejos generales que quería compartirte para que puedas empezar a hacer tu leche vegetal en casa, o si ya venías haciéndola que puedas afianzar tu práctica y aprovechar esta magnífica bebida en tus recetas y comidas. 

Regresar al blog

Deja un comentario